Como transplantar una orquidea de manera exitosa

El transplante de las orquideas es una de las actividades que requieren mas cuidados, podría resultar muy exitosa si lo haces bien y tienes en cuenta algunos detalles para cuidar las flores, las raíces y las hojas. Por lo especial de esta actividad, debes estar seguro que tienes en mente todos los detalles pues no es menos cierto, que los errores del transplante podrían costarle la vida a Tu Orquidea.


¿Cuales son los detalles que tienes que tomar en cuenta para realizar el transplante de tus Orquideas?

  1. El transplante puede hacerse si la orquidea no está en floración. 
    Este punto es muy importante pues realmente, el evento más esperado por ti seguramente es la floración de tus orquideas. Si en ese momento decides transplantarla, seguramente vas a perder la flor pues el transplante le causará un estrés que la va a marchitar.
  2. Realiza el transplante cuando el clima esté fresco y no haya resequedad.
    Para que el transplante sea más exitoso, debes considerar el clima que tienes al momento de hacerlo. Recuerda que la temperatura elevada aumenta el estrés de las plantas y si además la estás transplantando es muy probable que sufra más de lo normal. Lo mejor es que lo hagas en un sitio fresco o en condiciones de poco calor.
  3. Cuida las raíces al momento de retirar a tu orquidea del tiesto viejo.
    Este detalle es supremamente importante. Muchas veces sacamos bruscamente a la orquidea del tiesto viejo, lo que ocasiona que una buena parte de las raíces se quiebren. Si son raíces buenas, dejas en desventaja a tu orquidea para adaptarse al nuevo sustrato y para absorber el agua y los nutrientes que necesitan para crecer.

    Cuando las raíces se quiebran bruscamente, las hojas comienzan a marchitarse con mayor rapidez y los bulbos, tallos o pseudobulbos pierden mucha agua que luego no podrán reponer a la velocidad que lo necesitan.
  4. Utiliza herramientas limpias y desinfectadas.
    Es probable que en el momento del transplante, necesites utilizar herramientas para retirar partes muertas de la orquidea. Si fuera el caso, utiliza siempre herramientas limpias para evitar la infección con virus, bacterias y hongos.

    La desinfección de las herramientas puedes hacerla preparando un solución con cloro de uso doméstico.
  5. Utiliza un sustrato limpio y nuevo para volver a sembrar tu orquidea.
    Este aspecto es importante pues, el sustrato viejo generalmente se encuentra contaminado con hongos, bacterias o huevos de insectos. Si reutilizas el mismo sustrato, estás llevándole a tu orquidea toda esta infección, que de seguro dañará sus raíces y limitará su crecimiento y floración.
  6. Controla la humedad después del transplante.
    Recuerda que tu orquidea está pasando por el estrés del transplante, en estas condiciones, es probable que hayas eliminado una buena parte de sus raíces porque ya no funcionaban. Adicionalmente, las estás colocando en un nuevo sustrato al que ella tendrá que adaptarse.

    Por todo lo anterior, controlar la humedad es definitivo en esta etapa. No puedes permitir la resequedad y mucho menos el encharcamiento. Tendrás que chequear la humedad del sustrato con regularidad y si la temporada es seca o calurosa, los chequeos deberán ser más seguidos.

    Este es un momento en que el riego de tus orquideas debes hacerlo a discreción.
  7. Aplica abono para que tus orquideas transplantadas crezcan más rápido.

    Después del transplante aplica abono balanceado una vez cada semana o cada quince días. Con esto ayudarás a que crezcan y florezcan más rápido