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Herramientas para la clasificación taxonómica de las orquídeas nativas de Colombia INTRODUCCION
La botánica, como las otras ramas del conocimiento, está sujeta a continuos cambios y modificaciones como resultado de las investigaciones realizadas. Esta ciencia, dedicada al estudio del reino vegetal, ha sido enriquecida y cambiada cada cierto tiempo con los aportes y teorías de sus mejores investigadores y, por tanto, no siempre es fácil saber cuál es la más acertada o actualizada de las teorías propuestas para explicar ciertos hechos de interés botánico. Unos de los hechos que más inquietan a los botánicos es la clasificación ordenada y objetiva de las especies pertenecientes al reino. Estas clasificaciones están sujetas a los cambios que los investigadores realizan, a medida que se van conociendo más especies vegetales, o a medida que los aportes que la tecnología y las otras ciencias van haciendo a la misma, como es el caso de la genética y la biología molecular, la cual está revolucionando y transformando radicalmente todas las clasificaciones biológicas.
El problema de la clasificación:
En relación con el problema de la clasificación de las plantas se encuentra que existen varios sistemas basados en tales teorías, por ejemplo, el sistema de Linneo o los sistemas propuestos por Bessey, de Candolle, Hutchinson, Engler y otros. En el presente trabajo, es necesario seguir el Sistema Engler modificado según H. J. Fuller y O. Tippo en su “College Botany”.
La ubicación de las orquídeas:
De acuerdo con dicho sistema, el reino plantae se divide en subreinos, filums, subfilums, clases, subclases, órdenes, subórdenes y familias. Las familias a su vez se dividen en otros grupos y secciones, explicado para la familia de las orquídeas así:
Reino: Plantae.
Subreino: Embriofitos: Plantas que desarrollan embrión como consecuencia de la fecundación de la ovocélula por un espermatozoide.
Filum: Traqueófitas: Plantas con tejidos conductores y vasculares
Subfilum: Pterópsidos: Plantas con sistemas de conducción complejos, hojas grandes conspicuas, y otras características estructurales avanzadas.
Clase: Angiospermas: Plantas con flores.
Subclase: Monocotiledóneas: Plantas cuyos embriones constan de un solo cotiledón.
Orden: Microspermas: Plantas de flores cíclicas, con cáliz y corola de forma, magnitud y consistencia semejantes (homoclamideas) o distintas (heteroclamideas), número de estambres dobles al número de sépalos o pétalos (diplostémonas) o con mayor frecuencia con estambres (androceo) reducidos en mayor o menor grado. Ovario ínfero, trímero, como en los demás verticilios, trilocular o unilocular, con un número indefinido de rudimentos seminales. Semillas muy pequeñas, a menudo sin tejido nutricio.
Suborden: Ginandras: Plantas microspermas de flores con simetría bilateral y semillas minúsculas sin tejido nutricio. Este suborden solo comprende a la familia de las orquídeas.
Familia: Orquídeas.
Características taxonómicas de las orquídeas:
En esta familia están comprendidas aquellas microspermas cuyas flores tienen las siguientes características básicas, que combinadas con otras peculiaridades de polinios, inflorescencias y tallos de las plantas, permiten avanzar en la clasificación de las orquídeas. Tienen tres sépalos, bien desarrollados y de aspecto petaloides, que en general son similares entre sí. En ocasiones dos de ellos están soldados (connados) formando aparentemente un solo sépalo más grande que el restante. Uno de ellos, el que generalmente ocupa la posición superior cuando la flor está en posición normal, se denomina sépalo dorsal y suele ser un poco diferente de los otros dos, denominados sépalos laterales, los cuales siempre son iguales entre sí. Cuenta con tres pétalos insertados de forma alternada a los sépalos y en un verticilio (círculo de pétalos) interior al de aquellos. Dos de estos pétalos se ubican lateralmente y son bastante similares entre sí mientras que el tercero, ubicado en posición opuesta al sépalo dorsal, se diferencia en cuanto a su forma y función y se denomina labelo. Es uno de los órganos que usualmente distingue a las orquídeas. Suele ser vistoso y sirve para llamar la atención de los polinizadores. En algunas especies suele tener forma circular u ovalada, mientras que en otras suele presentar dos o tres lóbulos. En algunos casos presenta hacia atrás una prolongación, o dos, en forma de espolón. Dentro del verticilio de pétalos se encuentra una extensión del eje floral en el cual se presentan soldados los estambres y pistilos, formando un elemento singular denominado columna, o ginostemio, órgano típico y característico de las orquídeas. La característica de los órganos que componen la columna y la forma de esta misma contribuyen a facilitar la subdivisión de las orquídeas. La columna tiene generalmente cerca de su ápice la antera (o anteras), que aparece usualmente en forma de gorro frigio, que son la porción terminal de los estambres en la que se alojan las masas de polen, en unos conglomerados llamados polinios. Su número puede variar entre dos y ocho. En algunos casos estos tienen alguna prolongación o caudícula, la cual en algunas ocasiones termina adherida a una masa o disco que tiene una cara cubierta de una substancia adhesiva, que tiene como función adherir las masas polínicas al cuerpo de los polinizadores y transportarlas a otras flores. Este disco recibe el nombre de rostelo y se supone que está formado por tejidos del estigma o zona adhesiva de un pistilo. En ciertos casos en que el rostelo está muy desarrollado se le denomina estípite. Gracias a la substancia adhesiva que segrega este elemento se adhieren los polinios a los polinizadores que visitan las flores de las orquídeas y pueden ser llevados a otras flores donde quedan adheridos, a su vez, a la cavidad estigmática de los pistilos fértiles, la cual queda en la cara interior de la columna. Después de fecundada la flor se desarrolla un fruto que en las orquídeas tiene generalmente forma ovoide y pronunciadas aristas longitudinales a los lados. El ovario se engruesa y los pétalos, los sépalos y la columna se secan. El fruto se denomina cápsula y casi siempre tiene forma trilocular, alberga las microscópicas semillas, donde se pueden encontrar hasta 3 millones de ellas en una sola cápsula. Este fruto no es comestible, excepto en la Vanilla planifolia, de donde se extrae la vainilla. Desde el punto de vista científico el verdadero elemento que caracteriza y distingue a las orquídeas de toda otra familia de plantas no se viene a encontrar, según Pfizer, sino en las diminutas semillas que ocupan el interior de la cápsula o fruto mencionado anteriormente. Estas semillas no solo tienen un mínimo de reservas alimenticias para el embrión sino que este carece de una raíz embrionaria lo cual constituye la última diferencia de la familia con cualquiera otra del reino vegetal. Además, esto explica las muchas dificultades que existen para la germinación de las semillas de orquídeas y el hecho de que realizan una asociación con hongos microscópicos que les aportan el alimento a la semilla, como es el caso del hongo Rhizoctonia solanum. Todas estas características dentro de las plantas de esta familia permiten subdividirlas y agruparlas de tal manera que se facilite su clasificación hasta llegar al nivel de las especies. Esta subdivisión se hace particularmente necesaria en esta familia, pues es una de las más numerosas que conocen los botánicos ya que algunos estiman en más de 16000 las especies conocidas; en este trabajo se sigue, en general, el método de clasificación empleado para esta familia por el Dr. Rudolf Schlechter en su obra “Die Orchideen”, 2nd edition.
Las orquídeas representan la familia de evolución más avanzada entre las monocotiledóneas en relación con las partes florales. Esta peculiaridad es descrita por George H. Lawrence en su Taxonomy of vascular plants y su explicación sirve para entender la primera división de las orquídeas en dos subfamilias denominadas monandras y diandras: “Todas las flores de las orquídeas representan una reducción de un tipo ancestral primitivo por cuanto que se han desarrollado dos situaciones en el androceo que originalmente contenía seis estambres en dos verticilios: En las diandras más primitivas, dos de los estambres del círculo externo han desaparecido completamente y el tercero se ha transformado en un estaminodio prominente, mientras que del verticilio o círculo interno ha desaparecido un estambre pero se conservan los otros dos activos, uno a cada lado de la columna y detrás del estigma trilobulado; en las monandras han desaparecido dos de los estambres del verticilio externo pero se conserva activo el tercero (soldado con el estilo y los estigmas) con su antera funcional situada en el ápice de la columna, mientras que los tres estambres del verticilio interior han desaparecido”. (trad. de F. Ramírez). La subfamilia diandras comprende solamente un grupo de plantas formado, a su vez, por solo cuatro géneros. La mayoría de las especies y géneros de las orquídeas están comprendidas en la subfamilia monandras, que según Schlechter comprende 64 grupos. La subfamilia de las monandras se divide en dos secciones: basitonas y acrotonas. La primera incluye un limitado número de especies en las cuales la caudícula procede de la parte basal de los polinios, en contraste con lo que sucede en el resto de las especies en las cuales los polinios tienen la caudícula procedente del ápice o carecen de ella. La segunda sección, acrotonas, comprende tantas especies importantes que se hace necesario dividirla en dos tribus, policondreas y kerosferas; la tribu kerosferas se subdivide a su turno en Acranthas y pleuranthas y esta última se divide también en dos subseries denominadas simpodiales y monopodiales. Finalmente estas subseries se dividen en grupos dentro de los cuales se forman géneros compuestos por una o varias especies. En relación con el modo como se denominan las plantas, se usan las siguientes reglas, mencionadas por el padre Enrique Pérez Arbeláez en su libro Plantas Útiles de Colombia:
Toda planta recibe un nombre en latín y binomial, es decir, compuesto de dos palabras. El botánico que primero descubre una planta, la nombra y la describe en la lengua latina internacional, y deja en varios herbarios del mundo ejemplares de ella. Estos ejemplares se llaman tipos. Ejemplar botánico es la planta entera, o si es muy grande, las partes características de ella, desecadas en prensa, adheridas a una cartulina y convenientemente etiquetadas. De las dos palabras que componen el nombre científico de una planta, la primera significa su género y se escribe con mayúscula, la segunda se escribe con minúscula, salvo cuando se deriva de un nombre propio y denota la especie. El género es como el apellido que conviene a parientes cercanos; la especie solo se aplica a un individuo, es como el nombre de pila. A los dos nombres del género y la especie se añade, en abreviatura, el nombre de quien puso a la planta tal denominación.

La siguiente es la lista de 233 géneros de orquídeas nativas colombianas, derivadas de los listados del Herbario Nacional de Colombia, y con los listados de los profesores Jesús María Idrobo y Roberto Jaramillo del Instituto colombiano de ciencias exactas, físicas y naturales de la Universidad Nacional, así como la revisión de la Sociedad Colombiana de Orquideología publicada en el libro Orquídeas Nativas de Colombia en seis volúmenes.

Cochlioda

Gomphichis

Myrmecophila

Pteroglossaspis

Universidad del Tolima, Ibagué, Colombia

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