Orquídeas que sanan

En lo más profundo del Amazonas podría estar la solución a sus problemas. Las orquídeas, aparte de ser flores hermosas, tienen bondades curativas. Sus esencias contribuyen al crecimiento personal, al autoconocimiento y a la revitalización del cuerpo y alma. Al menos así lo cree la doctora Norma Enciso, médica bioenergética.

Si siente que hoy es un día gris, la orquídea color puede aportarle la luminosidad que le hace falta a su vida. Si le parece que es una persona posesiva o dependiente, la orquídea corazón puede ayudar a que gane confianza; si se encuentra agobiado por los problemas, la orquídea alegría quizá transforme sus debilidades  en oportunidades.

“Las orquídeas tienen la facultad de estimular o apaciguar los estados de ánimo”, explica la doctora Enciso. Un conjunto de 18 esencias florales, como la orquídea amor, coordinación, corazón e inspiración, entre otras, cubren el espectro de desequilibrios emocionales del ser humano.

Asimismo, las orquídeas poseen habilidades curativas que actúan sobre el orgullo, el odio, el egoísmo, la inestabilidad y la codicia, restauran la fluidez de la energía del cuerpo hasta equilibrarla con la energía de la mente.

Los tratamientos florales pueden ser aplicados tanto en niños como en adultos. En cuanto a los resultados, hay quienes dicen haberlos sentido inmediatamente, otros no parecen percibir su efecto y algunos pacientes se percatan de ellos después de un tiempo.

Para quienes no creen en este asunto, la doctora Enciso, quien participó en el V Congreso Internacional de Terapias Alternativas y Fototerapia realizado en días pasados en Bogotá, aseguró que “las esencias florales pueden funcionar en los escépticos porque liberan su carga energética en el cuerpo. Sin embargo, cuanta más conciencia haya al tomar la esencia, mejor va a ser el resultado”.  Así que es una decisión personal.

Cada vez más colombianos recurren a alternativas medicinales como terapias bioenergéticas. “Es uno de los sistemas de curación alternativa más usados en América y en Europa”, precisó la doctora Enciso.

Se calcula que el 40% de la población colombiana utiliza este tipo de métodos curativos. Estudios registran que cerca de la mitad de la población de los países desarrollados acude a estos procedimientos médicos.

Hace más de 80 años Edward Bach, médico bacteriólogo y homeópata inglés, descubrió los remedios florales y sus poderes curativos. Desde entonces no se ha dejado de estudiar el tema. En 1990, Andreas Korte, un botánico alemán, cautivado por el misticismo de la selva amazónica, empezó a investigar por primera vez en la historia las bondades curativas de las orquídeas colombianas y a aprovechar su potencial medicinal.

Esta alternativa médica cuenta con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud, institución que recomendó el uso de sistemas curativos bioenergéticos como las esencias florales.