En el país existen más de tres mil especies, de las cuales el 60 por ciento son endémicas.

Sus exóticos colores brillan más a partir de los 1.500 metros sobre el nivel del mar y es que ellas sólo viven en Bolivia. Pero, quizá por su exclusividad territorial, se encuentran en peligro. Manos codiciosas y máquinas indiferentes arrancan de cuajo a las orquídeas, mermando con cada ataque la población de estas flores tan delicadas.

Para los productores agropecuarios que buscan expandir la frontera agrícola a como dé lugar, la presencia de estas flores en los campos es sólo un estorbo que debe ser eliminado. Por otro lado, los colores y las bellas formas de las orquídeas bolivianas pueden ser causas de su desaparición.

La bióloga Marcia Martínez Álvarez explica que muchos campesinos recolectan estas flores de forma indiscriminada para venderlas, porque “la gente quiere tenerlas sólo porque son lindas”.

Así, cientos de especímenes que sólo se pueden encontrar en nuestro país, van desapareciendo frente al arrollador avance humano. Por ello es que la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN-Bolivia) instaló un vivero especializado para el estudio y conservación de 2.384 orquídeas en su Colección Viva.

En el criadero, los científicos cuidan y analizan algunas de las especies de orquídeas más exóticas de larga tradición en el país o las que fueron descubiertas recientemente en territorio nacional. Una de estas últimas es la Masdevallia chaparensis, especie endémica de Cochabamba.

“Exclusivas” en peligro

Como su nombre lo indica, la Masdevallia chaparensis sólo florece en una localidad de los Yungas de Corani, en Cochabamba. El biólogo Saúl Altamirano Azurduy, especialista de la FAN, explica que el estado de esta orquídea es crítico, ya que su hábitat se encuentra muy afectado.

“Esta especie está en peligro y es que actualmente sólo florece en una localidad: los Yungas de Corani. Este hábitat está severamente fragmentado porque hay una actividad agropecuaria muy fuerte que está provocando la deforestación de los bosques y la pérdida de poblaciones de esta especie que crece sobre los árboles”, explica el experto.

La planta mide alrededor de 30 centímetros de largo, tiene flores rosadas con manchas cafés, pero Altamirano reconoce que no se conoce mucho de su ecología. La razón de esta ignorancia es simple: la Masdevallia chaparensis es una especie que ha sido recientemente descubierta.

“Cada cierto tiempo los científicos hallan flores que no se conocían o que, en su tiempo, fueron mal clasificadas por su parecido con otras plantas que pertenecen al mismo género”, explica la bióloga Marcia Martínez. Por ello, los científicos que trabajan con la Colección Viva de la FAN están siempre atentos ante posibles descubrimientos. La extensa variedad de ecosistemas de Bolivia parece garantizar la existencia de orquídeas cada vez más exóticas.

Ayuda que muchas de las regiones del país están aisladas y, como pocos humanos pusieron pie en ellas, han conservado sus ecosistemas. Eso pasa en los parques nacionales, donde los investigadores de la FAN están al acecho de descubrimientos como fue el caso de la cotizada Maxillaria gorbatschowii.

La flor de Gorbachov

La Maxillaria gorbatschowii fue descubierta el año 2001 por los biólogos R. Vásquez, C. Dodson & P. L. Ibisch. Como la mayoría de las flores que son estudiadas en la colección de la FAN, la gorbatschowii es endémica de Bolivia.

La primera descripción de la especie fue publicada en la revista de la Sociedad Boliviana de Botánica, en octubre del 2001. En esa edición también se reveló un curioso dato sobre su nombre.

A diferencia de muchos otros ejemplares, esta orquídea no fue bautizada con referencias al lugar de donde procede —como la Masdevallia chaparensis, por ejemplo— ni con el nombre de los investigadores que la hallaron. El apelativo de la flor es un homenaje a uno de los personajes mundiales más importantes de la década de los 80: el premier soviético Mijaíl Gorbachov.

Marcia justifica la elección del nombre por el apoyo que realizó la figura histórica a las iniciativas de conservación. “El nombre de gorbatschowii es en honor a Mijaíl Gorbachov por su contribución a la paz y a la conservación de la naturaleza como presidente de la Fundación Cruz Verde, en el marco de la iniciativa ‘Padrinazgos para la Biodiversidad’ (BIOPAT por sus siglas en inglés)”.

No es la única flor en el inventario de la FAN que lleva el nombre de una personalidad comprometida con la conservación del medio ambiente. El otro ejemplo es la Deuterocohnia gableana, una bromelia que fue bautizada en honor a la señora Caroline Gable, una de las financiadora de la fundación. Al igual que la gorbatschowii, ésta es una flor endémica del país.

El patrimonio natural

Pero la Colección Viva no trabaja sólo para la clasificación de nuevas especies de flores. Su principal función es la de profundizar los estudios botánicos del país y buscar la mejor manera de trabajar en la conservación de los exóticos y delicados especímenes, que forman parte del patrimonio natural boliviano.

Los biólogos de la Fundación Amigos de la Naturaleza trabajan para que la población boliviana en general comprenda lo dañino y absurdamente caro que resulta el arrancar orquídeas endémicas indiscriminadamente, afectando el medio ambiente, sólo para usarlas de adornos.


Fuente : http://www.la-razon.com/versiones/20090927_006863/nota_277_885546.htm